Publicado: 2 de Marzo de 2020

Zurich lanza los primeros dispositivos inteligentes que alertan sobre los siniestros más frecuentes en comercios: daños por agua y daños eléctricos. Se trata de una evolución de compañía, que pasa de ofrecer producto asegurador, a un ecosistema de productos y servicios para que las pymes alcancen su máximo potencial. Cada 3 minutos hay un comercio en España que sufre daños por agua y cada 9, se produce un daño eléctrico1 . Hasta ahora, los seguros para este tipo de negocios solo actuaban una vez que se había producido el siniestro. Ahora, gracias a la aplicación de tecnología narrowband del Internet of Things, Zurich pasa a ofrecer este servicio preventivo y aplica la interconexión digital entre la póliza de un comercio y la detección del siniestro. El funcionamiento se basa en un innovador dispositivo autónomo conectado 24/7, que se ubica en las instalaciones del cliente, y que transmite datos continuamente sobre los bienes asegurados. Esto permite no solo alertar inmediatamente cuando se produce un siniestro, sino incluso detectar las primeras señales del mismo y actuar preventivamente para evitarlo. De esta forma, se pasa de una actuación reactiva a un servicio preventivo. El servicio se lanza a partir del próximo 24 de febrero para los nuevos clientes de restauración y oficinas que accedan a través del ecosistema de zurichempresas.es, la tienda digital de Zurich para Pymes. Las ventajas impactan directamente sobre el cliente ya que supone una reducción considerable de su exposición al riesgo, y cuenta con una asistencia prácticamente inmediata, pues le llega una notificación al móvil en cuanto se produce una alteración en su negocio por agua o por daño eléctrico. El dispositivo, además, no requiere de conexión wifi y el usuario no necesita un conocimiento específico sobre su tecnología. Lo único que tiene que hacer es instalarlo en su oficina, bar o restaurante siguiendo las instrucciones y bajarse una aplicación. El pequeño aparato se conecta de forma automática a Internet con su propio hardware y empieza a transmitir datos. El cliente empieza entonces a recibir notificaciones en su teléfono móvil alertando de los riesgos detectados para poder actuar en consecuencia. El dispositivo de IoT no requiere mantenimiento.