Publicado: 21 de Julio de 2021

Fuente: Aseguranza


La tecnología 5G se considera la cúspide de la transformación digital dentro de nuestra sociedad y nos introduce en la llamada cuarta revolución industrial. La pregunta que cabe hacerse es: ¿qué impacto tendrá en nuestras vidas y cómo afectará a la seguridad en las redes?


En qué consiste la tecnología 5G


Las redes de comunicación de la quinta generación no suponen únicamente una mejora en la velocidad de la transmisión de datos, como permitió la llegada del 4G, sino que representan toda una revolución en la forma en que nos relacionamos con la conexión a Internet.


A través de los diferentes dispositivos conectados, se ofrecen nuevas experiencias en la interacción, así como multitud de nuevos servicios. Sectores como la educación, el transporte, la sanidad o la banca, entre otros, se verán beneficiados por esta hiperconectividad.


Qué ventajas nos ofrece


¿Qué ventajas que ofrece y qué nuevos servicios podrían incluirse en nuestro día a día?


Aumento de la velocidad


La transmisión de datos mejora con respecto al 4G en aproximadamente cien veces.


Reducción de la latencia


Al reducirse, podemos hablar con propiedad del concepto de tiempo real. Las aplicaciones se vuelven más interactivas.


Mejora de la flexibilidad


La disponibilidad de las conexiones rozará el 100%. La red dejaría de sufrir caídas y automáticamente se mejoraría la gestión de los dispositivos que se encuentren conectados al mismo tiempo.


Menor consumo


Se verá reducido y podrá utilizarse también en dispositivos de pequeño tamaño, e incluso en aquellos que se encuentren aislados.


El impacto en el día a día del futuro


La tecnología 5G persigue la unión con la realidad aumentada y la realidad virtual, y por tanto, podría suponer la llegada de conceptos como los vehículos autónomos.


Pero más allá de la automoción, las funcionalidades podrían no tener límite. Además de la conexión en los hogares de todos los dispositivos, las ciudades ofrecerían también experiencias digitales muy avanzadas y los eventos deportivos se retransmitirían por realidad virtual entre miles de casos más.


Y qué hay de la ciberseguridad


La velocidad en las conexiones y en la transmisión de los datos y el aumento de dispositivos conectados puede implicar, a su vez, que los ataques también se propaguen al mismo ritmo y que se multipliquen.


Desde el punto de vista de los seguros, se abre un abanico de oportunidades, ya que la tecnología 5G no solo permitirá una mayor precisión en el cálculo de los riesgos, sino que aumentará la efectividad. De igual modo, las comunicaciones de las alertas serán más rápidas, se acelerará el proceso de reclamación y la interacción con los clientes será en tiempo real y con mayor calidad.


Pero todas estas mejoras permiten a los ciberdelincuentes atacar con mayor facilidad, desplegar bots, piratear dispositivos o atacar los sistemas. Situaciones que hoy en día ya se dan, pero que tendrán lugar en el futuro a una escala mucho mayor y con consecuencias nefastas.


No obstante, parece que las ventajas también acompañan a la tecnología 5G en este aspecto. Y es que su desarrollo implica la creación de un cifrado que permita el blindaje de los datos personales. Además, la velocidad es un arma de doble filo, y ayudará a detectar los ataques con mayor rapidez para ofrecerles una solución.


El futuro del 5G aún está por llegar. Pero la ciberseguridad es una de las prioridades y hasta que no pueda garantizarse, no se implantará de una forma global.